Durante mis últimos días en Madrid he intentado adoptar la filosofía del Camino mientras camino por la ciudad. Aunque camine para llegar a un destino, de una importancia igual es el propio camino. He hecho un esfuerzo mirar y ver todo que está en ruta a cualquier destino. Quizá porque no sé cuando regreso a Madrid, pero tengo un deseo de ver y disfrutar cada escena, edificio y persona que paso cada día.
Caminar es un rasgo tan principal a la peregrinación y nunca lo hacemos sin propósito sea para hacer el ejercicio, sea para ir a las clases. A través de la historia personas han caminado para salir de un país conquistado o para llegar a un lugar fuera de peligro. En la literatura tenemos Christian de Pilgrim’s Progress en su camino espiritual.
Gente viajan por pie a causa de una variedad de razones, debemos aprovechar de la oportunidad para tranquilidad y echar un vistazo a lo que pasamos.
La peregrinación a Compostela es el resultado de mucho más que el deseo de los peregrinos de manifestar el fuerzo de su fe. Los líderes de la iglesia tenían una variedad de motivaciones, algunas vinculadas a una búsqueda para más poder y prestigio personal. De todo esto hemos hablado bastante a través del semestre, pero mientras leía un artículo para el trabajo final encontré otro punta de vista, lo de las personas que ya vivía en Compostela cuando su obispo, Diego Gelmírez, trabajaba para ampliar su imagen y poder a través de la construcción de la catedral, la atracción a su ciudad y claro, el trafico de peregrinos. En este artículo, Karen Mathews habla de la opresión de la gente de Compostela por el obispo y su probable oposición, o por lo menos su falta de entusiasmo, para los proyectos grandes de la iglesia. También escribe que es probable que los habitantes no tuvieran el conocimiento para interpretar correctamente la iconografía de la catedral, algo que probablemente contribuyó a un sentido de alienación de la industria de la peregrinación. Después de leer este artículo parece que en este caso las motivaciones del obispo y los otros líderes acercaban a un deseo para poder.
Como todo el mundo, el tiempo siempre se me escapa y hoy, cuando dio cuenta de que solo nos queda una clase mas del Camino, especialmente me parece increíble que casi hayamos terminado con el año. Quizá sea porque durante la clase de Prof. Larrañaga hablamos de nuestros descubrimientos de iconografía jacobea en las iglesias de Madrid. Muchos de los alumnos visitaron a iglesias con muchas esculturas de Santiago, varios símbolos, como la concha, o lugares para encender una luz en memora del santo. Fui a la iglesia de San Andrés en La Latina, y aunque en la iglesia solo encontré una imagen moderna, y un poco rara, de Santiago montado a caballo, fue una experiencia interesante ir a una iglesia menos conocida. Ojala hubiera encontrado una gran variedad de arte relacionado con temas de que hemos hablado en clase, pero a la vez he pensado a través del semestre que debo visitar más sitios fuera del guía “Top 10 Madrid.” Fui a San Andres durante las horas de visita y todavía había algunos allí para rezar, 2 otras chicas que parecían turistas, probablemente como yo, y un hombre que sabía bastante de la iglesia y que me ayudó encontrar la pintura de Santiago.
Fuera, hay una plaza y me pareció un contraste fuerte entre el silencio y tranquilidad de la iglesia y los grupos de gente que estaban en la plaza: ruidosos, algunos bebiendo cerveza, otros tomando el sol, niños jugando el fútbol. Los dos lugares representan aspectos de la cultura española que noto sobre todo: la historia religiosa del país y el ambiente social, todo el mundo disfrutando de la calla, dando un paseo, siempre en grupos de 20 personas. No pretendo hacer ningún tipo de crítica, sólo me pareció interesante ver dos rasgos tan distintos de España, separados solo por una pared de piedra.
Hace una semana fui a Cuenca y allí vi un monasterio con conchas, parecidas al símbolo del Camino de Santiago, en la puerta. Pregunté a Profesor Ramón si hay una razón porque una concha aparece allí y él dijo que es posible que hay una historia o que las conchas son una decoración. Desafortunadamente, el monestario estaba cerrado y no pude preguntar pero su respuesta me hizo pensar en los símbolos y como se convierten en ser una parte de una cultura. Para la mayoría del mundo las conchas son una cosa decorativa. Antes de que yo viniera a Espana, eran también algo decorativo para mi pero hora tienen un significado adicional. Algo, en este caso la historia, anade algo para que las conchas se conviertan en un símbolo religioso.
Es interesante pensar en los significados de los objetos y si mantienen o no su significado historica. Por ejemplo, la cruz. Claro todavía es un símbolo religioso pero creo que ha empezado ser a veces un poco más secular. Es decir, hay personas que llevan un collar con un cruz sin pensar en su significado religioso ni pertenecer a una iglesia.
También es posible anadir un significado a un objeto originalmente decorativo. Recuerdo la viaje con las clases de Prof. Camacho y el choque sorprendente al ver lo que sabemos como una swastika en la decoración normal de los Romanos. Fue un ornamento secular que ahora, claro, tiene un significado negativo.
La semana pasada en la clase sobre el Camino del Profesor Ramón, nos contó una historia de un viaje con sus estudiantes a una catedral española. Él había llevado sus estudiantes a la iglesia para ver tanto el exterior como el interior, pero antes de entrar les pidió que cerraran sus ojos. Los estudiantes que nunca habían entrado en un catedral se quedaron de piedra, sin ser capaces de asimilar la arquitectura ni la cantidad de arte y esculturas que tenían ante si; los que ya habían visto grandeza parecida también se quedaron sin palabras. El Profesor Ramón pidió que entrasen sin mirar con la intención de que viesen todo a la vez, un gran choque y contraste con las iglesias (protestantes para la mayoría) a que están acostumbrados. En las iglesias protestantes de EEUU no hay, o hay pocas, esculturas de los santos, la Virgen o Jesucristo. Tampoco hay mucho arte histórico, generalmente son mas pequeñas con pocos turistas que vienen para sacar fotos.
Esta historia obliga a que yo pensara en la diferencia entre las reacciones ante las iglesias en Europa con respeto a las de EEUU, mientras que muchas veces no son tan distintas las reacciones a la propia religión. He escuchado a varios amigos aquí criticar la religión y el hecho de que se diera tanta importancia a la construcción de catedrales cuando había otros problemas y personas que merecían atención. En cualquier país, la generación de mis abuelos, que creció en una época más conservadora, reprocha a los jóvenes que hayan dejado la tradición y de acudir a la iglesia.
Aunque las iglesias y esculturas antiguas provoquen el asombro, la percepción de la religión para muchos es falta de ilusión. Ven la tradición religiosa con la falta de entusiasmo normal ante una primera vista de cualquier iglesia moderna o sencilla, es decir, sin interés y falta de palabras.
Fui a la calle Carretas el jueves pasado por la tarde para obtener la credencial para el camino. Cuando llegué al edificio, encontré la planta correcta gracias a que alguien me ayudó. No vi el letrero al lado de la entrada hasta que salí. Entré en la sala de los amigos del Camino de Santiago y un hombre me preguntó sobre mi fecha y lugar de salida. Claro, no podía recordar, tuve que llamar a un amigo, así que él me preguntó si la credencial era para mí o para otro. En fin, me dejó entrar en otra sala donde ya estaban algunos chicos y un hombre. El hombre contestaba preguntas y los demás se sentaban en escritorios por lo que pensé que había interrumpido una clase, pero fue mas como una charla. Me dio un formulario para rellenar mientras los chicos le hacían preguntas sobre los gastos de comida y las distancias entre algunas ciudades. Como había dicho Lena, el hombre dijo con presentar la credencial, tendremos todas las ventajas de ser peregrinos. Contestaba las preguntas de forma que nadie pudiera dudar que había hecho el camino ya varias veces. Una vez que terminé el formulario, volví a la primera sala donde había entrado y me dio el credencial y dijo, “buen camino” como si fuera a empezar en seguida. En el ascensor conocí a una mujer que iba a hacer el camino entero y eso que que caminaba sola. Que motivación!
¡Es hermoso tener un camino obligatorio! A veces el ejercicio debe ser un requisito y disfruté mucho de ver otra parte de Madrid. Creo que el sábado nos dio un poco del espíritu del Camino de Santiago, o por lo menos, lo que imagino que sea el ambiente de parte de un día en ruta. Un camino es un tiempo perfecto para despejar la mente y pensar en cosas apartes de la escuela, la tarea o el trabajo. Un camino tiene algo para todos, guste o no el ejercicio. Se puede disfrutar del ambiente, la exploración...
Lena nos ha recordado que el Camino es diferente para cada persona, es decir, cada una tiene sus propias razones para hacerlo y creo que es por eso que ha sobrevivido la tradición del peregrinaje. Claro todavía hay aquellos que atraviesan el norte de España por motivos religiosos, pero no me parece que estos sean la mayoría. Tiene que haber otras razones y motivaciones, y es esta variedad que lo hace, en parte, tan interesante el viaje y que atraiga interés a la idea de hacer el Camino de Santiago aunque alguien no sea católico o religioso. Creo que a medida que leemos y aprendemos del tema, encontremos nuestras propias razones y motivaciones para caminar.
La palabra ultrella probablamente viene del latín "ultra," o ¡Adelante! y ultreya tiene un significado parecido de "mas alla" o "siempre adelante."
Ahora los peregrinos del Camino de Santiago dicen ultrella como un saludo y para animarse cuando se encuentran en la ruta a Compostela. Los viajeros han usado la expresión a través de la historia del viaje para dar un sentido de unidad entre los cristianos, pero ahora la usa cualquier viajero.